Interior de la parroquia
El estilo arquitectónico de la iglesia es el denominado Románico. Esta corriente arquitectónica se desarrolló en Europa desde el siglo VI hasta el siglo XI aproximadamente, y fue un antecesor del estilo Gótico. La arquitectura románica combinó varias características de los edificios antiguos romanos y bizantinos con otras tradiciones locales, siendo reconocible por su cualidad masiva, sus gruesos muros, la falta de la escultura, los arcos de medio punto y los pilares robustos, las bóvedas de aristas, las grandes torres, los frisos decorativos y la poca luz que ingresa desde el exterior, creando un ambiente de regocijo. Cada edificio tiene formas claramente definidas, con frecuencia de una planta muy regular y simétrica; el aspecto general es de simplicidad en comparación con los edificios góticos que les van a seguir. Detalle de la nave de la parroquia. Se observan las características arquitectónicas del Románico, a...
